martes, julio 18, 2006

Juntamos para ustedes dos escuelas diametralmente opuestas. La fuerza y potencia de los europeos frente a la habilidad y el corazón de los sudamericanos
Parma 1999 vs. Cienciano 2003

El máximo título internacional obtenido por un equipo peruano, no es obra de clubes grandes como Universitario de Deportes, Alianza Lima o Sporting Cristal. Fue Cienciano, campeón del torneo Clausura 2001 en el año de su centenario, la institución que dos años después de ganar su único título a nivel local se adjudicó en 2003 la Copa Sudamericana. El segundo torneo más importante a nivel de clubes de esta parte del mundo, algo similar a la Copa UEFA, de donde proviene su rival de turno: el Parma de Italia, que en 1999 venció al Olympique Marsella de Francia para hacerse del trofeo. NÚMERO UNO enfrenta a estos dos equipos que, gracias a sus logros, buen juego, entrega y sacrificio, quedaron grabados en la retina de los aficionados.

Escuela cusqueña
Juvenal Silva es un zorro viejo en el fútbol. Freddy Ternero, entrenador de los rojos, ponía en práctica la terapia del “Sí se puede”, que con ayuda profesional sirvió a los imperiales para vencer a la Universidad Católica de Chile, al Santos de Robinho y Diego, al Atlético Nacional de Colombia y, finalmente, al River Plate de Argentina. Mucho se decía de este equipo, que eran jugadores reciclados. De experiencia, pero a punto de finalizar sus dilatadas carreras profesionales, como Carty, Morán, Bazalar, Ibáñez, Portilla y Maldonado, todos ex jugadores de Universitario de Deportes.

Al conocer el rival que tendría al frente, el estratega peruano decidió enfrentar a los italianos con su mejor once. Sin guardarse nada. Oscar Ibáñez en el arco; Alessandro Morán, Carlos Lugo, Santiago Acasiete y Giuliano Portilla en la defensa; Carlos Lobatón, Juan Carlos La Rosa, Juan Carlos Bazalar y Julio García en la volante; Rodrigo Saraz y Germán Carty en el ataque, fueron los encargados de defender el prestigio imperial. Un clásico 4-4-2.

Squadra Parma
Parma es el destino de muchos jugadores sudamericanos de primer nivel. Adriano, Asprilla y Crespo son los más resaltantes. Dos españoles, tres italianos y tres franceses llegaron a los cuartos de final de la Copa UEFA 1999, ninguno pudo con los parmesanos y el poderío sudamericano se dejaba sentir, la mayoría de estos emigraron con contratos millonarios a otros equipos.

Alberto Malesani hizo alinear a Gianluigi Buffon, considerado el mejor arquero del mundo; Lilian Thuram, Néstor Sensini, Fabio Cannavaro en la zaga; Paolo Vanoli, Alain Boghossian, Dino Baggio, Diego Fuser, Juan Verón como mediocampistas; Hernán Crespo y Faustino Asprilla en la delantera. Un sistema 3-5-2 con Juan Sebastián Verón jugando de enganche, pasando su sistema a un 3-4-1-2.

El encuentro
El imponente estadio Azteca fue la sede elegida para el encuentro. El juez será Mejuto Gonzales, único árbitro español que pitará en la justa mundialista Alemania 2006. Las escuadras se encuentran en el gramado y 100 mil hinchas agolpados en las tribunas comienzan con su incesante aliento. Mejuto hace sonar el silbato. Ataca Cienciano de norte a sur. Los hinchas italianos se ubican en la tribuna norte, los cusqueños dispersos por todo el estadio, reconocidos fácilmente por sus camisetas rojas.
Parma toma el control del medio campo. Los atacantes amarillos pueblan el terreno cusqueño y los cinco mediocampistas se adueñan del balón. La Rosa y Bazalar corren de lado a lado sin siquiera aproximarse al esférico. Verón y Fiore manejan el balón con exquisitez. Tras un quite de La Rosa, García toma el balón y escapa por izquierda, Portilla toma la posta, llega hasta el vértice de sur con oriente y saca un centro buscando la cabeza de Carty. Sin embargo, Thuram despeja con su brillante pelada. Contragolpe del Parma. Sensini se viste de gala y sirve perfectamente para Asprilla, el colombiano remata, pero Ibáñez contiene en dos tiempos. Los italianos sienten que tienen al frente a once jugadores que están en su mejor momento y dispuestos a todo por quedarse con el triunfo.

El primero
Minuto 30 y el Parma no encuentra la fórmula para batir el arco rojo. Por su parte, Cienciano aprovecha la velocidad de sus marcadores Portilla y Morán para lanzar incesantes centros, como si estuvieran en Cusco, para la llegada de Saraz o Carty, sin embargo la defensa parmesana los tiene bien controlados. Desborde de Thuram por izquierda, pasa sin problemas a Lobatón, Bazalar y hace una pared con Fiore. Llega hasta la línea de fondo y saca el centro para la llegada de Crespo, Ibáñez no sale a cortar y gol. El argentino anota el primero. 1-0 a favor del Parma. Terminan los primeros 45 minutos.


Segunda mitad
Ternero hace ingresar a Maldonado por Bazalar y a Ccahuantico por La Rosa para oxigenar el medio campo. Los parmesanos están conformes con su escuadra. Gonzales inicia el complemento. Escapa Carty por derecha, avanzando torpemente, pero logra ceder a Lobatón. El peruano cambia de juego para Julio García, quien recepciona y retrocede para Maldonado. “El Chato” elude a dos y dispara, pero Buffon controla sin dificultad. El asedio de los cusqueños es impresionante. Todo Parma está refugiado en su campo, apostando sólo al contragolpe de Asprilla. Ccahuantico se ha multiplicado por tres y él solo cubre la zona media. Carlos Lobatón comanda el ataque por derecha, entrega para Saraz, quien centra para Carty. “El Avestruz” dispara casi cayendo. Buffon no atina a nada. El disparo fue tan raro que se cuela entre las piernas del italiano. Gol de Cienciano. El encuentro está empatado. El “Sí se puede”, “Sí se puede” retumba en las tribunas.

Los parmesanos están en shock. No pueden entender que un equipo peruano les juegue de igual a igual. Quedan cinco minutos y el “Upa upa” domina el encuentro. El 4-4-2 del Cienciano cambia cuando Lugo abandona la zaga y se suma como un atacante más para aprovechar los pelotazos de Portilla y Morán. El Azteca y su espíritu indígena apoyan a los cusqueños. La gente delira en el cemento. “Sí se puede”, “Sí se puede”... Tras un centro de Portilla, Carty conecta de cabeza, pero Sensini salva en la línea. El rebote lo toma Saraz, quien da un pase de taco para la llegada del paraguayo Lugo. El guaraní cierra los ojos. Casi por instinto conecta un verdadero misil que le quema las manos a Buffon. El estadio se paraliza, la pelota queda picando, todos observan. Coqueteando con Cannavaro, el balón ingresa al arco italiano. Gol. 2-1 para Cienciano. Nadie lo puede creer. Sudamérica gana el encuentro con humildad y buen fútbol.

Semana del 17 al 23 de abril de 2006

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