jueves, agosto 10, 2006

Final soñada
Argentina 1986 vs. Italia 2006

El astro argentino Diego Armando Maradona, el más técnico de todos los tiempos, chocará con uno de los mejores, tal vez el mejor defensor europeo en la actualidad, Fabio Cannavaro. Ambos saben lo que es dar una vuelta olímpica. Una final de Copa del Mundo soñada por muchos. El Estadio Nacional de Santiago, sede de la final del mundial Chile 62, servirá de escenario para el choque. Cabe resaltar que a los europeos nunca les fue bien jugando finales en Sudamérica. El controvertido árbitro español Medina Cantalejo será el juez. La relación consanguínea entre italianos y argentinos es latente, y Camoranesi lo sabe muy bien. Vuelve el mundo imaginario de la Máquina del Tiempo.

Argentina, una pasión
La hinchada argentina ha llenado el estadio. Incluso dejando fuera del coloso de Ñuñoa a miles de chilenos. El referente es Diego Maradona, autor del gol más hermoso de los mundiales frente a Inglaterra. Además, en ese mismo partido, anotó un gol con la mano, engañando a medio planeta y eliminando a los ingleses de México 86. Los albicelestes lograron su bicampeonato venciendo a Alemania 3-2 en la final del mundial México 86. El técnico Bilardo deposita toda su confianza en su consentido, el “Pelusa”. El “cabezón” Ruggeri, uno de los mejores defensas centrales de todos los tiempos del balompié argentino, es otro de los referentes del cuadro sudamericano.

Muralla Azurra
En muchos años, el mundo no había visto una selección italiana con una defensa tan sólida. El técnico Lippi movió sus piezas con inteligencia y, pese a que en algunos partidos varió de hombres para hacer descansar a los titulares, Nesta, Matterazzi, Zambrotta y Grosso cargaron con el peso del torneo, mientras que Fabio Cannavaro fue inamovible. En el medio campo de marca, Gattuso le puso candado a su zona. O pasaba el balón o pasaba el hombre, nunca ambos, mientras que el encargado de la creación, Francesco Totti, luego de sufrir una grave lesión no pudo recuperarse al ciento por ciento y cumplió un papel claroscuro en Alemania 2006. Afortunadamente para su escuadra, está apto para mostrar aquella magia que lo hizo famoso. El goleador del Calcio 2006, Luca Toni, viene de convertir cuatro goles en un partido previo y asegura estar con la mecha encendida. El cerebro del equipo es Andrea Pirlo. En la portería está Buffon, el mejor arquero del mundo.

Un sueño hecho realidad
Medina Cantalejo pita y el encuentro más esperado se inicia. Burruchaga combina con Valdano y éste permite que “el Diego” tome posesión del balón por primera vez. Amaga a uno, descuenta a otro y cede para Giusti, “el Dios” empieza a dar muestras de grandeza. Gattuso pone fuerza y recupera el mediocampo. La escuadra azurra pasa a dominar las acciones. Pirlo combina con Perrotta por izquierda, pero la presión de Enrique obliga al cambio de juego. En la otra punta, Camoranesi baja un balón que llegó desde cuarenta metros con la calidad de Roberto Baggio, y ante la marca de Olarticoechea se come la línea para sacar un centro. La redonda tiene destino: Toni, pero Ruggeri se adelanta y despeja con la testa. Los primeros 25 minutos son emocionantes, la presión es incesante por parte de Italia. “Pelusa” intenta una finta ante Cannavaro, pero el italiano lo barre dejándolo tendido en el verde. Ya no hay respeto para los grandes. Gattuso recupera el balón para el contragolpe italiano. Medina Cantalejo deja jugar. Totti recibe y se prepara a disparar. Pumpido se prepara para detener el envío. Brown sale a su encuentro y Totti remata. Brown y Cucuiffo tratan de pararlo, pero el italiano le pega con la punta del zapato al balón. La pelota se eleva. Es un globito, Pumpido sólo atina a mirar la trayectoria del balón. Goooool, golazo de Totti. Italia 1 Argentina 0. El primer tiempo está por expirar. Bilardo exige presión. Maradona se convierte en la aduana de los gauchos. Diego está en una buena tarde, pero solo no puede. El fútbol moderno requiere de juego en conjunto y las buenas defensas son el mejor ataque. El primer tiempo expira con una trifulca.
Los ánimos están caldeados. Bilardo mete a sus muchachos al camarín y echa un baldazo de agua fría en la cabeza a cada uno de ellos. Los italianos tranquilos. El segundo tiempo se inicia y los sudamericanos salen con todo. Enrique combina con Batista y Giusti. Italia mantiene la marca en zona. Gattuso tiene cuatro pulmones y los usa para correr por toda su línea. Los argentinos no pueden avanzar. 70 minutos y Pirlo controla el balón. En una combinación con Totti habilitan a Luca Toni. Los defensas rioplatenses están desorientados, el fútbol moderno es más veloz de lo que están acostumbrados. Ruggeri corta el ataque y sale jugando con categoría. La clase nunca pasa de moda.

Los tiempos cambian
Sólo faltan diez minutos. Valdano recibe el balón y lo lleva al banderín, Grosso no le pierde la marca, pero el argentino saca el centro. Ante la salida de Buffon saltan Matterazzi y Burruchaga. Un diminuto Maradona se adelanta a todos y con la mano hace ingresar el balón al arco rival. El estadio estalla en júbilo, los albicelestes celebran en su banca, pero Maradona no contaba con la tecnología del siglo XXI. Grande es su sorpresa cuando ve a Buffon poniendo el balón al suelo y sacando de meta. Los argentinos le reclaman al juez español. Nadie entiende lo sucedido. Maradona sabe que cometió una falta, pero le reclama airadamente a Cantalejo por la anulación del gol. El cuarto auxiliar vio la repetición del gol en una cámara de vídeo y le avisó al central. El tanto es anulado.
A falta de un minuto para que concluya el match, Pumpido saca con el brazo para Maradona, quien recibe en el medio, empieza una carrera apilando rivales, un flashback de 1986, Pirlo, Perrota, Totti, Gattuso y Grosso no pueden detenerlo. Buffon se prepara mientras que Matterazzi y Cannavaro salen a su encuentro. El genio intenta el quiebre, pero la muralla no se regala y corta la jugada con un zarpazo de tigre. La mirada del “10” en el suelo es de impotencia. Su tiempo de oro ha pasado. El fútbol es ahora más táctico y no basa su poderío en un solo hombre. Italia ha vencido. El fútbol defensivo se ha impuesto.


Argentina: Pumpido, Cucuiffo, Brown, Ruggeri, Olarticoechea; Giusti, Batista, Maradona, Enrique; Burruchaga y Valdano.
DT: Carlos Bilardo.
Italia: Buffon, Zambrotta, Materazzi, Cannavaro, Grosso, Perrotta, Pirlo, Gattuso, Camoranesi, Totti y Toni.
DT: Marcello Lippi.


Semana del 17 al 23 de julio de 2006

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