Pasión Edil
Raúl Grimarey lleva alentando al Municipal más de cincuenta años
“Echa Muni... Echa Muni”, son los gritos efusivos que se escuchan en la tribuna occidente en los partidos que disputa el equipo de la franja, y que tienen como epicentro a Raúl Grimarey, hincha de La Academia desde hace más de cincuenta años. Una pasión que le corre por las venas.
El verdadero hincha
Hace mas o menos 50 años, los hermanos de don Raúl lo llevaban al Estadio Nacional a ver esos dobletes y tripletes de antaño, con equipos como Centro Iqueño, Mariscal Castilla, Sporting Tabaco, Alianza Lima, Universitario, entre otros. Entre triunfos, y derrotas, el amor al club edil crecía año tras año. En el descenso de 1967 sufrió una fuerte depresión, pero celebró el glorioso retorno dos años después.
Nunca vio a su Muni campeón. En la temporada de 1950 (tan sólo tenía dos años) y no pudo celebrar la vuelta. Sin embargo, el solo hecho de ver a Hugo Sotil, Germán Leguía, Héctor Chumpitaz, “Los tres gatitos”: Tito Drago, Vides Mosquera y “Caricho” Guzmán, lo llena de orgullo y alegría. Ganarle a la “U”, Alianza Lima o Sporting Cristal, era cosa de todas las semanas.
El campeonato que más recuerda don Raúl es el disputado en 1981, cuando de la mano de Juan José Tan, actual técnico de la Academia, le ganó una definición a Universitario por 3-2 para llegar a la Copa Libertadores. También rememora a estrellas de la talla de Tito Drago, Eduardo “Flaco” Malásquez, Oscar “Pituco” Quintana, Franco Navarro, entre otros.
El año 2000 fue uno de los peores para don Raúl, el equipo de la comuna se fue a la baja luego de una pobrísima campaña que venía de varios años atrás. Incluso, un año antes se había salvado de la promoción al ganar a Hijos de Yurimaguas en la definición por salvar la categoría. Con su equipo en segunda, don Raúl prometió que nunca dejaría de acompañar a su equipo, y fue ahí donde comenzó su verdadera pasión. La consigna es el ascenso. Su esposa Ingrid y sus hijas Farah y Gisella lo acompañan siempre.
Hoy, con 71 años de fundación, Deportivo Municipal parece estar haciendo bien las cosas. No es descabellada la idea de verlo el próximo año nuevamente en primera. Estamos seguros que, juegue donde juegue, Raúl Grimarey estará ahí para alentar a la franja. “Desde que el Muni descendió, voy al estadio todas las semanas hasta que vuelva a primera, ese lugar nunca lo debió dejar y cuando lo vuelva a ver allí, creo que podré descansar en paz. Mi vida es Municipal y mi familia, desde niño llevo esta pasión por el equipo. Nací siendo edil y moriré con la franja en el pecho”.
Semana del 5 al 11 de junio de 2006
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